Misión Nuevas Tribus - Paraguay

 
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Misión Nuevas Tribus - Paraguay

FRUTO EN MEDIO DE LA SEQUÍA

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Una sequía en Paraguay hizo que la misionera Char Hunt, sirviendo con su esposo Jamie, reflexionara sobre cómo hallar esperanza aun en los tiempos difíciles.

La gente de la etnia manjúi está luchando con la falta de lluvias. Eso hace que sus huertos se sequen y tengan que vender el ganado por la falta de pastos. Pero hay un cultivo que está floreciendo -- el árbol de istak. Char informa: "Tiene un sabor ácido, que hace agua la boca y hace desorbitar los ojos. Crudo es delicioso, pero también se puede tostar y deshidratar."

Hay que caminar una distancia considerable para hallar este tipo de árbol, a través de bejucos espinosos y selva. Pero en medio de la flora moribunda hay vida. El alto árbol de istak se yergue en medio de todo, con sus ramas extendidas hacia arriba, proveyendo comida.

"Dios ha usado Su Creación para recordarme tiernamente una lección", informó Char. "Dios desea usarme para producir fruto abundante y delicioso, aun en tiempos difíciles. De hecho, ¡Él está usando a muchas personas de nuestro entorno para hacer precisamente eso!"

Oremos por la gente de Paraguay mientras tratan esta sequía, y para que Dios la use aún más para Su gloria.
 

LOS HIJOS ABREN PUERTAS PARA FOMENTAR AMISTADES

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Los misioneros Shaun y Melanie Humphreys están construyendo su casa en una aldea de la etnia nivacle de Paraguay, a fin de comenzar un ministerio de plantación de iglesias allí.

"A medida que escuchábamos la charla y las risas afuera", informó Melanie, "empezamos a percatarnos nuevamente del rol vital que tienen nuestros hijos en nuestro ministerio. Después de un par de días en la aldea, hubo un promedio de diez a quince niños pasando tiempo y jugando todos los días durante horas en nuestro porche y en el patio."

Para Shaun y Melanie es claro que sus hijos tienen una parte vital en el ministerio a los nivacles, ayudándoles a desarrollar relaciones y aprender el idioma.

Michayla, de ocho años, y Rylan, de siete, ya están haciendo amigos entre los niños nivacle. Su deseo es conocer suficientemente bien el idioma para hablar a sus amigos de Jesús. Seth, de siete años de edad, cuenta con la simpatía de todas las edades.

Recientemente esta familia acampó en la aldea y trabajó en su futura casa. Mientras estaban allí, aprendieron nuevas frases y palabras y continuaron fomentando amistades con la gente.

Cada vez que vienen a trabajar en su casa, los nivacles les preguntan que cuándo se mudarán. Shaun y Melanie esperan estar listos para la mudanza en junio o julio.

"Tenemos muchos deseos de estar allí, aprendiendo su idioma y su cultura", informó Melanie.

Oremos para que Shaun, Melanie y su hijos puedan vivir pronto con sus amigos nivacle. Oremos también para que Dios prepare el corazón de los nivacle para recibir el mensaje de salvación.

Actualizado ( Lunes, 27 de Abril de 2009 21:37 )
 

JÓVENES EXPERIMENTAN LA VIDA ACHÉ

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Para la tribu aché de Paraguay, la última semana de enero fue un tiempo de aprendizaje. Para siete jóvenes significó una oportunidad para observar de primera mano la labor de plantación de iglesias entre indígenas.

Los misioneros Dean y Mike Goddard llevaron un grupo de jóvenes latinos a la tribu aché para tener una semana de inmersión en un ministerio tribual. Allí experimentaron la emoción y las luchas de la vida indígena y tuvieron la oportunidad de presenciar en forma personal cómo se lleva a cabo la capacitación de los líderes de esta iglesia indígena.

Durante su tiempo en la tribu, Dean se reunía a diario con los líderes de la iglesia aché y les enseñaba cómo usar en forma más eficaz las lecciones bíblicas de evangelización.

Juntos, Dean y los líderes de la iglesia estudiaron las lecciones y éste les indicó cómo relacionar apropiadamente la verdad bíblica con la cosmovisión de los aché.

Estas sesiones con los líderes salieron bien, y el grupo juvenil salió con una comprensión mayor de cómo se vive el ministerio con los indígenas. Dean salió animado pero cree que aún hay mucho más trabajo por hacer.

Alabemos a Dios por haber concedido un viaje seguro y provechoso a la tribu aché. Oremos por la gente aché, para que apliquen esta nueva comprensión del Evangelio, y por los jóvenes del grupo visitante, que Dios les guíe en cuanto a su futuro.

Actualizado ( Jueves, 12 de Marzo de 2009 09:44 )
 


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